Luis Badilla: "Esperar la Exhortación Postsinodal de Francisco con realismo"


Sébastien-Roch Nicolas, conocido como Chamfort (1741 – 1794), esta frase considerada como un programa de vida: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie; el realista fija las velas”

09.02.2020 | Luis Badilla Se atribuye al escritor francés Sébastien-Roch Nicolas, conocido como Chamfort (1741 – 1794), esta frase considerada como un programa de vida: “El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie; el realista fija las velas”. A nosotros, cuando faltan tres días para la publicación de la Exhortación Apostólica Postsinodal del Papa Francisco, “Querida Amazonía”, nos parece realmente que este pensamiento, que se ha convertido en un aforismo, es muy útil para preparar lo que sucederá el miércoles 12 de febrero y los días siguientes.

Es cierto, y se da completamente por sentado, que el sistema mundial de medios de comunicación centrará la narración en la “respuesta” del Pontífice a las consideraciones del párrafo 111 del Documento Final donde los Padres Sinodales proponen y sugieren que el Pontífice autorice la ordenación sacerdotal de hombres casados.

Concretamente, la narración mediática se verá fuertemente hegemonizada por la comparación entre lo que Francisco escribe en su Quinta Exhortación y lo que se lee en el Documento conclusivo del Sínodo: “Considerando que la legítima diversidad no perjudica la comunión y la unidad de la Iglesia, sino que la manifiesta y está a su servicio (cf. Carta a los fieles de la Iglesia). LG 13; OE 6), como lo demuestra la pluralidad de ritos y disciplinas existentes, proponemos que, en el marco de la Lumen Gentium 26, la autoridad competente establezca criterios y disposiciones para ordenar sacerdotes hombres idóneos que sean reconocidos por la comunidad y que, teniendo una familia legítimamente constituida y estable, tengan un diaconado permanente fructífero y reciban una formación adecuada para el presbiterio, a fin de sostener la vida de la comunidad cristiana mediante la predicación de la Palabra y la celebración de los Sacramentos en las zonas más remotas de la región amazónica. A este respecto, algunos se han manifestado a favor de un enfoque universal del tema”.

Es muy cierto que la Exhortación no tendrá como tema central esta cuestión sobre la que siempre y obviamente ha habido un debate particular en los últimos tres años, en el contexto de la preparación y realización del Sínodo Panamazónico. La Exhortación, como el propio Papa Francisco anticipó en su discurso de clausura a la asamblea, apunta hacia “el cuerpo del Sínodo que son los diagnósticos que hemos hecho en las cuatro dimensiones”. (26 de octubre de 2019).

Es evidente que la perspectiva adecuada para la lectura y la interpretación del documento no puede prescindir de este “cuerpo” y esto significa que hay que seguir todo el camino, el proceso en curso, evitando absolutizar lecturas parciales, desligadas del cuerpo en el que todo encuentra su verdadera y justa dimensión. La palabra “cuerpo” usada por el Papa, y que también hemos leído como “organismo”, no es secundaria.

Dicho esto, sin embargo, debe entenderse -y esta es nuestra referencia al realismo- que desde el punto de vista mediático el centro, al menos en la inmediatez (un componente intrínseco de la comunicación actual), será la cuestión de la ordenación de los hombres casados en las regiones del Amazonas. No sólo: la pregunta se reducirá a títulos de unas pocas palabras: el Papa dijo “sí”… el Papa dijo “no”.

Esta es la situación y la realidad a la que nos enfrentaremos a partir del mediodía del miércoles 12 de febrero de 2020… Nadie debe quejarse del viento. Trabajemos para cambiar la dirección del viento. Pero, sobre todo, arreglar las velas. Es decir, hagamos lecturas imparciales, los empujes causados por la inmediatez, la necesaria simplificación, un estímulo coral para ir más allá y contar con humildad, paciencia y transparencia todo el cuerpo sinodal. Y no debe hacerse por un solo día o una sola semana, sino por mucho tiempo.

Recordemos, sin embargo, que lo primero que hay que hacer es evitar la narración obsecuente, las frases retóricas y estridentes, el comportamiento y el lenguaje polvoriento e inmaduro de los que buscan aplausos en lugar de explicaciones.

Con las velas bien fijadas y con inteligencia será posible navegar durante mucho tiempo. Es una cuestión de realismo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .