LA GLORIA DE COCINAR


Si lo pensamos, podemos darnos cuenta de que, como humanidad, gastamos una enorme cantidad de energía buscando gestar un mundo mejor, en diversos ámbitos.

Photo by Rachel Claire on Pexels.com

Sin embargo, a pesar de los enormes esfuerzo, de la gran cantidad de recursos, de la planificación, de los sistemas de pensamiento involucrados, de los movimientos sociales que se movilizan, los resultados que se logran suelen ser escasos.

Más aún, la brega por producir cambios, en lugar de ser corrientes de expansión de la dinámica del bien, demasiado frecuentemente se transforma en una confabulación de intereses de poder, de competencia por la ampliación de zonas de influencia y multiplicación de modos de obtener grandes ganancias monetarias. Crece la sombría impresión de que son pocos los esfuerzos fructíferos y menos los movimientos limpios, decentes y genuinos.

No obstante, el mundo sigue caminando gracias a una energía discreta y sobria, que es el verdadero secreto del movimiento de la historia. El evangelio de hoy es una maravillosa enseñanza al respecto. Cuenta el momento en que Jesús resucitado, se aparece por tercera vez a sus discípulos. Ellos han vuelto a su antiguo oficio de pescar en el mar de Galilea y, después de una frustrante noche de mar, lo encuentran esperándolos en la orilla, donde ha cocinado pescado a las brasas, y los invita a comer.

En la espiritualidad budista se cuenta una historia que va en la misma línea. Se acerca el discípulo a su maestro y le pregunta: “¿Qué puedo hacer para alcanzar la iluminación?” El maestro le pregunta: “¿Ya desayunó?”. “Si, maestro”, responde el discípulo. “Entonces, vaya y lave su escudilla”, le indica el maestro.

Es una revelación maravillosa, una buena noticia y un consuelo, ver a Jesús expresar toda la gloria de su resurrección, cocinando pescado a orillas del mar donde todo comenzó, y comerlo con sus amigos. Nos hace comprender que gestar un gran movimiento de cambio no se trata tanto de qué hacemos, si no de la fidelidad con que desgranamos los sencillos gestos cotidianos; no se trata tanto de la importancia de lo que hacemos, si no de la magnitud de la devoción del corazón; no se trata tanto de la exitosa eficacia que logramos, si no de la raíz de significado e identidad de la que proviene lo que hacemos. No se trata, en definitiva, de cuánto lo que hacemos nos acerca al sueño de un mundo mejor, si no de cuánto nos permite seguir, fielmente, soñando el sueño.

Bendito sea Jesús que ha resucitado para refrescar los gestos cotidianos – sencillos y honestos – con que amamos, trabajamos, reímos, bailamos y soñamos con un mundo mejor. ¡Amén!

Ana María Díaz, Ñuñoa, 01 de mayo 2022

/


LAS CANONIZACIONES DE HOY Y LA SALUD DEL PAPA DE PRIMERA MANO


Fue una ceremonia impresionante, repleta de gente llegada de muchos países. Y fue una de las celebraciones de canonización más numerosas de la historia. De hecho, a causa de estas canonizaciones, estos días las calles de Roma estaban colmadas, como en los mejores tiempos previos a la pandemia.

RED LAICAL LATINOAMERICANA: Invitación


Latinoamérica y El Caribe, 1 de Mayo de 2022 Queridas Hermanas y Hermanos: Desde el año 2021 hemos venido conversando, conociéndonos y escuchándonos en distintos encuentros hermanas y hermanos de Latinoamérica y El Caribe, en los cuales hemos ido coincidiendo en la necesidad de caminar juntos. En este tiempo, hemos esbozado preliminarmente algunos ejes orientadores […]
Leer más »

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.