El movimiento bíblico en Chile


El movimiento bíblico en Chile

072

     En el marco de la Semana Bíblica que en Santiago de Chile celebrada en noviembre del 2012; el profesor Diego Irarrázaval trazó el recorrido del caminar bíblico en Chile desde la década del 70 (con catequesis familiar y su acentuación bíblica); pasando por los 80 y 90  (programas en vicarías de Santiago); hasta la configuración que trajo en nuevo milenio: la Red Ecuménica Bíblica (del 2004 al 2007)  y la actual “Comisión Nacional de Animación Bíblica de la Pastoral” (que desde el 2000 impulsa el Mes de la Biblia). Una perspectiva panorámica en la que también aborda lo que él llama la ‘sequía bíblica’.

Existen buenas energías y amplias dificultades en la labor bíblica, llevada a cabo hoy en este país y en otros rincones del continente.

        Es bueno retomar la oración inicial del reciente Mes de la Biblia [año 2012]: “Dios nuestro… has querido que tu propio Hijo, Palabra… se hiciera carne y plantara su tienda en medio de nosotros… que tu Espíritu nos dé un corazón oyente…”. (Animación Bíblica de la Pastoral, 2012). Ojalá se pueda escuchar y caminar con el Espíritu que agita la historia contemporánea.

        Primero anotaré cuestiones que estimo apremiantes. Luego, ante desafíos actuales (y en especial la tensión entre lectura comunitaria y Lectio Divina) subrayo lo simbólico. En tercer lugar, anoto la responsabilidad eco-espiritual.

1.      Cuestiones principales.

Aquí valen muchas preguntas incisivas (y con sus matices). Menciono líneas gruesas; obviamente pueden añadirse otras inquietudes y otras disyuntivas.

Primero: el marketing y consumo de imágenes y la veloz comunicación digital están re-configurando toda la labor eclesial. La población interioriza imágenes en movimiento (y rara vez asimila textos y argumentos). Los modos de comunicación digital han revolucionado la asociación humana y también afianzan la soledad emocional y mental. Pues bien ¿cómo es posible saborear hoy la Palabra? Esto motiva a recalcar lo simbólico.

Segundo: en medio de buenas iniciativas en nuestra Iglesia, continúa la sequía bíblica. Como es bien sabido, la pastoral durante siglos escondió el mensaje bíblico, y las formas de fe tomaron sus propios rumbos. Se intentó evangelizar desde la omnipotencia cultural-económica, y no desde la Palabra y las sabidurías marginales. Uno ve que no se aprenden lecciones del pasado; así no es fácil entender tantas dificultades en la labor bíblica. Hoy es exaltado el yo-ismo, y en este marco es planteado el encuentro con Dios. ¿Cómo abarcar hoy lo subjetivo dentro de lo comunitario?

Tercero: en muchas maneras, la persona y obra de Jesús fascina tanto a creyentes como a personas ubicadas lejos de las instituciones religiosas. De modo silencioso tienen inmenso impacto escritos como los de José Antonio Pagola, y la serie de lecturas comunitarias en América Latina. La actual re-sintonía con Jesús ¿conlleva nuevas acentuaciones? Por ejemplo: la acentuación eco-espiritual. Esto es abordado en mi última sección.

leer artículo completo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s