“14 años después, pero con más ganas… “


 

PALABRA DEL COORDINADOR

Por: Pbro Lic. Jesús Antonio Weisensee H.

Cuando me hablan de la CBF (FEBIC), yo lo relaciono directamente con mi historia personal, pues aún siendo seminarista, se organizó el primer Encuentro Latinoamericano de Bogotá y por ser seminarista, me dejaron con las ganas. Pero desde aquel ya distante 1985, mi referente pastoral fue lo que se hacía con la Biblia, de ahí, que mi perspectiva es cómo aprovechar las Sagradas Escrituras para anunciar el mensaje cristiano y de esa manera colaborar para generar procesos de unión, transformación y comunión con el Señor, por medio de las páginas santas.

Los años de Bogotá (2000-2004) fueron años espectaculares. El promover la FEBIC LAC, el image querer que sea conocida y valorada, que se entienda que era un espacio de encuentro, que no se buscaba imponer nada, sino que se buscaba contagiar entusiasmo, pasión, ganas, iniciativas, dinamismo, convicciones, costó, pero al menos aquella vez tuve la oportunidad de hablar a varios episcopados, y tuve la gracia de escuchar alguna vez: “…nos das la versión católica de la Biblia…”. Aquel también ya distante 2004, fue lindo irme pensando que se dejó algo, al menos se pulieron rispideces, se abrieron trochas que hoy son grandes avenidas de comunión. Es lindo ver que lo hecho en aquellos años no quedó en el vacío y que hoy es una floreciente realidad, donde hay muchos implicados, que llevaron a superar ampliamente lo que planteaba en aquel entonces.

Pero ahora me toca esta NUEVA ETAPA (2018-2021), tanto a nivel personal como institucional en la FEBIC LAC. Ya me hicieron notar, que CAMBIARON muchas cosas. OK… cambiaron situaciones, pero con muchísimo gusto, veo que hay personas con quienes soñamos la FEBIC LAC, que compartimos ilusiones, que nos apoyamos, que luchamos como Quijotes, y saber que están esas personas llenas de ilusión y con la convicción que valió la pena. Pero al mismo tiempo, veo que hay mucha gente que no conozco…, pregunto y me hablan bien de los que solo conozco por la base de datos, y me da gran ilusión sentarnos y compartir sueños e ilusiones, porque si están en la FEBIC LAC, significa, que hay pasión y voluntad de comunión y participación, queriendo ser una alternativa viable para una pastoral cada vez más dinámica con injerencia directa en la vida de las personas. Ojalá que con los primeros y con los segundos, nos encontremos y tengamos tiempo para escucharnos y alegrarnos con la experiencia que cada uno cree y está convencido y que sumemos, valorándonos y apreciando la disponibilidad que hay en querer aportar algo para el anuncio explícito del Evangelio.

Entre las cosas nuevas que voy viendo, están…

  1. Hubo un Sínodo sobre la Palabra de Dios…, esto desde aquellos lejanos años 85.89.90 en encuentros zonales del Cono Sur, Latinoamericanos o Mundiales, era un pedido que siempre salía… Al final, no sé lo que queríamos o esperábamos, pero siempre pedíamos. Hoy ya hubo el anhelado y esperado Sínodo. Hoy no sé si respondió a las expectativas que teníamos, no sé qué injerencia tuvo en el trabajo directo que hacen los miembros de la FEBIC y si generó procesos nuevos en la Iglesia. Esa es una de las cosas que me gustaría saber.
  2. Con un poco de pesar, veo que la tan querida LA PALABRA HOY… cumplió un ciclo y ahora ya no la tenemos. Era un medio para saber en qué andábamos, era un espacio para compartir experiencias, para escucharnos, aunque algunas veces era un monólogo, pero había un espacio para compartir y generar opinión. Era algo nuestro que en cierta forma nos daba identidad, ya que hablaba de lo que se hacía en la FEBIC LAC. Hoy está en la nube de lo digital, pero gracias a Dios, Jan Stefanov y Rubén Darío, ya comentaron que estamos con ganas de darle nueva vida, naturalmente, con un nuevo formato, pero queriendo siempre que sea nuestro punto de encuentro…, nuestro café cibernético en la esquina de la nube digital, donde podamos charlar y compartir sueños, ilusiones, pasiones, trabajos, experiencias. Y de esa manera podamos contagiar a los que aún siguen escépticos respecto de la validez de la Biblia como medio para la experiencia vivencial de Dios. Esto se puede y Dios mediante lo haremos…, si ustedes cooperan aportando experiencias, comentarios, ideas, propuestas, críticas…(eso…no todavía…, más adelante…), abriendo de esa manera ámbitos de reflexión y generando reflexiones a partir de lo que se está viviendo en cada realidad. Aquí TODOS debemos sentirnos implicados y partícipes de esta iniciativa, ya que redundará en beneficio de la FEBIC LAC y en sí de la CBF (FEBIC) y por qué no de toda la Iglesia.
  3. Con algo de desencanto, veo que cada vez es más difícil encontrarnos físicamente, como que aquello que dicen que no es esencial, hoy también nos imageafecta a todos, como son las financiaciones. Recuerdo que cuando se crearon las zonas en FEBIC LAC, eso surgió porque necesitábamos vernos, conocernos, escucharnos, compartir ilusiones, tener en la mano las experiencias, contagiarnos el entusiasmo que teníamos, porque sentíamos que la BIBLIA era el medio para la transformación de la Iglesia. Y así fueron surgiendo coordinadores zonales (gente de puro corazón y entusiasmo, que eran capaces de sacrificar su tiempo por algo que valía la pena). Fueron encuentros sumamente enriquecedores, pues una cosa es leer lo que escribe fulano y otro compartir un café, sentarse en la misma mesa, escuchar sus ilusiones y frustraciones, compartir sus aventuras, y esto hizo que FEBIC LAC fuera una gran familia, donde teníamos amigos por todo el continente. Y creo que eso lo demostramos en la Asamblea Plenaria del 2002…, “…lindo haberlo vivido pa’ poderlo contar…”. Hoy ya es historia.
  4. Esto que parece una gran dificultad, sin duda debe llevarnos a ser creativos, para seguir unidos, vinculados, en comunión, buscando espacios de encuentro para sostenernos en las ilusiones y los proyectos que tengamos . Si no nos conocemos, si no valoramos lo que se está haciendo, si no somos capaces de apoyarnos y alentarnos, corremos el riesgo de perder la vitalidad que caracterizó a la FEBIC LAC, como es el vínculo, la cercanía, el compromiso, el apoyo, el estímulo, el decirle a ese Quijote olvidado pero aún vital y soñador:, “…vale la pena lo que estás haciendo…, aunque no te tengan en cuenta…, aquí en la FEBIC LAC lo tuyo tiene valor y te aplaudimos y valoramos tu docilidad y tu apertura a las mociones e inspiraciones del Espíritu. Metéle, echále ganas…, vas bien…, seguí…”. El no poder encontrarnos con tanta facilidad, debe llevarnos a buscar otras instancias, tan válidas como el compartir una reunión y escucharnos. Esto queda abierto…, debemos encontrar ese espacio de encuentro…, es imprescindible…, más bien vital para que la FEBIC LAC sea lo que debe ser.
  5. También me encuentro que la añorada oficina de Bogotá, ya fue…(dirían en lenguaje juvenil), cumplió su ciclo. Ahora trabajamos de otra manera. Daba gusto recibir a la gente y en la sala de reuniones divagar sobre ilusiones, creando proyectos, soñando quimeras, pero siendo capaces de charlar y compartir. Los miembros tenían su casa en la calle 65 y 7… Emociona…, era importante, era nuestra casa. Hoy esa oficina está donde está el que le toca animar y alentar el trabajo de todos. Son tiempos nuevos. Aunque no tengamos una oficina, y aunque no tengamos ya nuestro lugar, la FEBIC LAC siempre tendrá su lugar, porque donde esté un miembro, ese será nuestro eje y desde allí buscaremos seguir sembrando ilusiones y esperanzas, sin miedo al futuro, sino confiando que la obra en que estamos es del Resucitado y Él provee y sustenta, alienta e impulsa, porque está vivo, como hace estar viva la FEBIC LAC.
  6. Y ni qué decir, de lo que hoy es la relación con el CELAM. ¡Fantástico!, ahí también estuvimos en los comienzos, cuando nos invitaban para alguna charla, eran pasitos que gracias a Dios terminó en esto que hoy es CEBITEPAL. Aplausos… Eso fue algo maravilloso. Fue un punto de llegada de muchos que veíamos, que no podíamos hacer un planteo bíblico desenraizado del Episcopado Latinoamericano. Dios quiera que haya nuevas instancias de mutuo enriquecimiento, juntos, apoyándonos y valorándonos, sin perder identidad, sino destacando el camino que cada uno cree conveniente, sumando esfuerzos, siendo ejemplo de integración y complementariedad. Tenemos la misma misión, simplemente en ámbitos diferentes.image
  7. Fue en esa unión donde surgió lo que hoy hace eco en toda América y parece que aún más allá de nuestro continente, como es la ABP. Esto me llena de emoción, porque cuando en aquellos años 85, nos decían en la cara: “…para qué la Biblia si tenemos el catecismo…, la Biblia no es necesaria…” De aquellos piropos al planteo actual pasó mucha agua debajo del puente. Pero en aquellos tiempos y aún antes comenzó ese proceso del movimiento bíblico, después la pastoral bíblica y las comisiones diocesanas, nacionales, la Lectio Divina, y hoy ABP…, que a su vez va generando nuevos procesos, que nos hace abrir los oídos para ver lo que el Señor nos va deparando para el futuro, porque sin duda, Él va a seguir sorprendiéndonos con algo que todavía ni pensamos, pero que nos llevará a seguir profundizando aún más en su Palabra, buscando que cada vez más esas que son Palabras de Vida eterna, generen procesos de renovación y transformación. Tenemos en las manos algo que siempre es nuevo y eficaz, que siempre genera nuevos procesos, cada vez más vivenciales y transformadores, que dinamiza y revitaliza a la Iglesia.
  8. UNA PROFUNDA INQUIETUD. Me da la impresión, que no tenemos instancias de conocernos, instancias para compartir y saber en qué andamos. El hecho de no poder encontrarnos en esos encuentros vivenciales como eran los encuentros zonales, latinoamericanos…, genera en nosotros un GRAN DESAFÍO, como es encontrar nuevas instancias de encuentro para compartir, para contar a los demás en lo que andamos, para cuestionar o dar sugerencias, para proponer temas, para escuchar lo que el Espíritu está diciendo por nuestros lares o en nuestras actividades… el TEMA ES CÓMO… CON QUÉ…, DE QUÉ MANERA…, lo que queremos está claro… conocer, compartir…enriquecernos, alentarnos y animarnos….
  • Creo de vital importancia para el dinamismo de la FEBIC LAC… tener un espacio donde cada uno de los miembros… nos cuenten quiénes son, qué hacen, cuáles son los desafíos que tienen, qué genialidades han hecho, qué es lo que les ha servido…, de acuerdo a la situación que están viviendo, los desafíos que tienen, que se atrevan a proponer un perfil FEBIC LAC, que abran brechas de reflexión. Simplemente que cada uno pueda presentarse a sí mismos, una autopresentación, donde nadie es más que el otro, sino que todos hacemos parte de un gran proyecto que es la FEBIC (CBF) Y que eso quede en una gran página en internet, donde hagamos ver que la FEBIC no son nombres, sino vivencias y experiencias que surgen de una palabra que nos hace arder el corazón y que nos impulsa a “no callar lo que hemos vivido y oído”, sino a comunicarlo y transmitirlo a todos.

9. Lo que sí es cierto, que el año entrante el 2019, cumplimos 50 años…

  • Ésta será la oportunidad para hacer ver y nosotros valorar la validez e importancia de la FEBIC…, nuestra identidad, lo que nos es propio, característico y específico, como ser un ámbito de encuentro y reflexión, de escucha y de comunión en la diversidad, no pretendemos encasillar al Espíritu, sino sorprendernos y deslumbrarnos como el Señor actúa y se manifiesta donde quiere y como quiere, en quienes quiere, ya que es Él el que va haciendo fecundo el ministerio pastoral por medio de las Sagradas escrituras.
  • Ser capaces de seguir renovándonos, siendo cada vez más eficientes y creativos, al menos presentando posibles vías alternativas de respuestas a las realidades en las que hoy estamos, y que requieren de nuestra parte una voz…, a veces profética y otras muchas llenas de sabiduría, buscando ser alternativa ante una sociedad… algo compleja…

10. En ocasión de los 50 años de la FEBIC (CBF) se escucha la posibilidad de promover UN AÑO BÍBLICO…, creo que ahí los protagonistas principales debemos ser nosotros…, no le vamos a pedir a los vecinos que sean los que promuevan, estimulen y motiven… nuestras convicciones y nuestra pasión. Es verdad que hace 1600 años nació San Jerónimo, pero hoy en día hay muchos Jerónimos y Jerónimas…, que deslumbran por su valentía y por su capacidad de expresar su voz, aún y a pesar de que a veces no los quieren escuchar.

Nos toca a nosotros tomar la delantera…, debemos llenar el mundo de iniciativas, proyectos, dinámicas, para mostrar que eso que el Señor dejó como tarea como es anunciar la Buena Nueva, es la razón de ser de la FEBIC (CBF). Esta es una gran oportunidad para compartir y difundir nuestro aporte a la Iglesia, las iniciativas que vamos generando, dando a conocer el proyecto del Señor que hoy todos buscamos implementarlo. Es por eso, que desde ya debemos ser generosos en COMPARTIR y DIFUNDIR (gratuitamente), todo lo que elaboremos respecto a este año bíblico, que haya un lugar donde encontremos nuestros aportes y los autores no sean ni fulano ni mengano, sino CBF (FEBIC) y de esa manera marcar presencia y aprovechar la ocasión-oportunidad que tenemos para que se conozca lo que somos, hacemos y principalmente que no somos una institución de palabras al vacío, sino de iniciativas y de propuestas, dinámica y activa. Pero esto solo será posible, si cada uno aporta lo mejor que podamos y lo coloquemos al servicio de toda la Iglesia.

Finalmente, es como un pedido, una súplica, un anhelo de que seamos EQUIPO, donde todos y cada uno de los que hacemos parte de la FEBIC LAC demos lo mejor de nosotros…., que seamos una institución de puertas abiertas para escucharnos, para dar propuestas, para sugerir sueños, para proponer iniciativas de renovación que dinamice y enriquezca a todos los miembros y que nos estimule e impulse a vivir,  aún con más ganas lo que ya estamos haciendo, dándonos cuenta que somos instrumentos de Dios para la renovación de la Iglesia y así del mundo. Hagamos historia.

Te invito a que estos próximos tres años sean años de máxima participación, que tengamos la libertad de hacer escuchar nuestra voz de consenso o disenso. Hagamos historia, haciendo que en estos años la palabra clave sea: JUNTOS-UNIDOS-TODOS, aportando cada uno lo mejor de sí, APOYÁNDONOS-ALENTANDONOS, valorando lo que cada uno hace y dándolo a conocer, aportando nuestra semilla de mostaza al anuncio del proyecto de Dios, siendo sal y dando sabor a nuestro entorno, haciendo sentir que el Señor sigue realizando su obra por medio de nosotros. Es nuestra oportunidad, es nuestro tiempo, es la ocasión de celebrar con alegría y gozo los 50 años de la FEBIC(CBF), es nuestro tiempo. Hagamos la FEBIC LAC juntos y entre todos.

Que nuestra Madre que guardaba todas esas cosas en su corazón, que hoy nosotros buscamos anunciar interceda por nosotros y nos acompañe en este camino. Nos encontramos en la WEB y en la búsqueda del Resucitado en su Palabra Escrita y en el hermano que tenemos a nuestro lado (o del otro lado de la pantalla).

 

FIRMA p. Jesús

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